Del 6 al 11 de noviembre de 2017, Taskent, capital de Uzbekistán, acoge la primera edición del Festival Internacional de Artes Decorativas y Aplicadas, organizado por la Academia de las Artes de Uzbekistán. Participan setenta artistas de once países. Once son italianos y llegan con el Progetto Angeli, ideado por Aida Abdullaeva para llevar a Taskent a los maestros italianos de las artes aplicadas. Entre ellos está Davide.

Las obras de Davide llegan a Taskent con Aida: un vestido de seda negro y oro con el escudo de la maison, los pañuelos, los folletos y un catálogo de Moda.

El festival se inaugura al aire libre, en la escalinata del Central Exhibition Hall de la Academia de las Artes, con bailarinas con vestidos bordados. Dentro, bajo las túnicas tradicionales uzbekas colgadas en lo alto, hay trajes históricos, vidrio, cerámica, madera y seda.

En el espacio de Davide, el vestido está en el maniquí, junto a una mesita de madera tallada con los pañuelos y su caja negra con la placa dorada.


Aida lleva uno de los pañuelos de la maison, y con él al cuello responde a las preguntas de la televisión Uzbekistan 24.
«¡Nuestro pañuelo en directo en la tele! Qué satisfacción.»


En Joi Magazine, Franco Mancinelli escribe sobre el festival y menciona las sedas de Davide.
«En el ámbito de la seda, con pañuelos, estaban presentes trabajos artísticos de Davide Cristofaro, Paola Zannoni y Miguel Angel Acosta Lara, que despertaron en todos un gran interés.»

El festival se cierra con una velada de gala por los veinte años de la Academia, con premios y diplomas para los participantes. Aida Abdullaeva entrega el primer Premio Angeli al presidente de la Academia, Akmal Nur. Davide recibe el diploma de participación firmado por Aida y el certificado de la Academia firmado por Akmal Nur.



Unos meses después, entre el 3 y el 10 de abril de 2018, Davide repasa aquellos días en Instagram, una publicación tras otra. La última muestra la caja negra del pañuelo.

«Un sueño puede convertirse en un objetivo a largo plazo, pero nunca se puede realizar en pocos años. Para convertir un sueño en realidad hay que recorrer un camino largo y tortuoso, a lo largo del cual hay que hacer muchos sacrificios.»




